En 1994 nació el KAMALA en la Oranienburger Straße, justo enfrente de la Sinagoga de Berlín. De un lúgubre local de sótano donde se había vendido el antisemita National-Zeitung surgió un pequeño comedor subterráneo con una excelente cocina tailandesa.
La burocracia berlinesa casi impidió la apertura. El necesario permiso de obras fue denegado durante largo tiempo. Solo después de que todos los partidos representados en el Parlamento de Berlín hubieran intervenido, se trasladó a Berlín-Mitte a un funcionario del Berlín occidental, quien finalmente concedió el permiso.
Pero para entonces el restaurante llevaba ya mucho tiempo abierto. El 9 de noviembre de 1994 — aniversario de la caída del Muro y al mismo tiempo fecha histórica de la Reichspogromnacht — el Kamala abrió sus puertas sin permiso. El litigio que siguió duró ocho años.






